Aftas y/o llagas en la boca.

Las aftas, mas conocidas como llagas bucales, son lesiones benignas que no suelen causar mayores problemas más allá de la incomodidad. No obstante, algunas enfermedades más graves de la cavidad oral pueden manifestarse con lesiones ulceradas muy semejantes, lo que puede causar alguna confusión. Un ejemplo es el cáncer de la cavidad oral, que en las fases iniciales puede parecerse con una afta.

Llagas

Las llagas son heridas muy dolorosas , que pueden llegar a medir hasta 10 mm. de diámetro que aparecen en el interior de la cavidad bucal, suelen ser benignas y curarse en una o dos semanas.

En la mayoría de los casos son consecuencia de un mordisco accidental mientras masticamos o un traumatismo o golpe, como la rozadura de una ortodoncia.

Sin embargo, en otras ocasiones se cree que pueden estar relacionadas con causas tales como:

-Reflujo gastroesofágico.

-Estrés.

-La bacteria Helicobacter pylori (que también produce las úlceras de estómago).

-Alteraciones hormonales.

-Deficiencia de algunas vitaminas y minerales como a B12, vitamina C, hierro, ácido fólico y zinc.

-Ciertas comidas como el chocolate, bebidas ácidas y café.

-Algunos anti-inflamatorios.

Hay tratamientos que ayudan a la cicatrización y alivian el dolor. En la farmacia nos pueden aconsejar el más indicado para cada situación. Suelen ser cremas, geles, aerosoles y colutorios que protegen la llaga, alivian el dolor y tienen propiedades antisépticas.

Sería necesario consultar al dentista cuando:

-El afta es grande, de un tamaño poco habitual.

-Tarda más de tres semanas en curar.

-Vuelve a aparecer después de su cicatrización.

-Presenta señales de infección.

-Hay síntomas como pérdida de peso o del apetito, fiebre, etc..

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