“Alimentación y salud bucodental”              

               Cada vez son más las personas que se preocupan por tener una buena salud bucal, desde blanqueamientos,  ortodoncias, hasta la higiene bucal diaria.

Los alimentos también influyen directamente en nuestra salud dental. Así, podemos destacar alimentos que pueden ser beneficiosos y otros que deberíamos evitar o moderar su consumo.

  1. Alimentos que si son buenos para nuestros dientes:
  • Leche, yogures y queso: todos los productos lácteos son una importante fuente de calcio, el cual es indispensable para la reparación del esmalte dental, también contienen fosfatos y vitamina D Dentro de los lácteos el queso cumple una función muy importante ya que actúa como protector de los dientes, esto se debe a su alto contenido en caseína, una fosfoproteina con capacidad reminarilzante empleada como principio activo para las caries.
  • Agua: ayuda a estimular la salivación porque sino estamos bien hidratados nuestro organismo ahorrara agua y generara menos saliva.
  • Caramelos y chicles sin azúcar y con xilitol.
  • Frutos secos y semillas: son alimentos ricos en vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio y el magnesio.
  • Verduras de hojas verdes: es una fuente muy importante de calcio y sobre todo de fibra.
  • Té: hidrata y aporta también aporta flúor. La única pega que tiene es: manchar con facilidad los dientes.
  1. Alimentos que debes evitar o moderar su consumo:
  • Golosinas y dulces: El azúcar es el causante de que las bacterias produzcan ácidos. y por consiguiente caries.
  • Refrescos o zumos industriales y bebidas energéticas.
  • Cítricos: El ácido puede desmineralizar los tejidos duros dentales, es responsable de la erosión del esmalte por lo que puede conllevar a la hipersensibilidad dental.
  • Fruta deshidratada: las pasas, los orejones, las ciruelas … aumentan su acidez a la vez que mantienen su azúcar natural.
  • Vinagre: contribuye al deterioro del esmalte.
  • Vino: sus taninos se encuentran entre los que más pueden machar y teñir los dientes, tampoco se salva el vino blanco ya que es más ácido.
  • Alcohol: No tiene un efecto directo directo pero si que afecta indirectamente ya que deshidrata la boca y reduce la capacidad defensiva de la saliva.

                Por todo ello, es muy importante cuidar nuestra alimentación, ya que no solamente sirve cepillarse los dientes después de cada comida, o usar el hilo o colutorios. Un consejo de Saludent Huelva, su clínica dental de confianza.

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